sábado, 6 de febrero de 2010

¿Qué hacemos con la bola?


Esta semana, entre la boutique de trapos rojos de la dictadura, tuvimos uno de lo más local, irónico y divertido: la posible orden de la Alcaldía de Libertador de bajar el globo o bola de Pepsi que lleva décadas posado en la cumbre de la Torre Polar, en la Plaza Venezuela.

Las razones que arguyó un tal director de control urbano de nombre “Gorka” (que casualmente en vasco es “Jorge”) es que la pelota rojiazul no ha tenido el mantenimiento necesario y que viola alguna norma de la municipalidad que, seguramente, aún no ha sido escrita. Por tanto, sugirió que la corrosión producto de la intemperie puede hacer que esta estructura, según él, de 80 toneladas pueda, literalmente, caerle en la cabeza a cualquier transeúnte desprevenido que camine por la Plaza Venezuela (hoy cada dìa menos común, pues ¿quién puede caminar descuidadamente por ahí?)

Como buen trapo rojo, no faltaron un par de arquitectos dispuestos a declarar en los medios que, efectivamente, la bola y la taza “afean la ciudad”, sin tener la delicadeza de mencionar los íconos de la belleza urbana como el Helicoide, el BusCaracas, la torre quemada de Parque Central, la rivera del río Guaire, las impecables avenidas Baralt, Libertador y Casanova, el cada vez más remosado Teatro Teresa Carreño, el segurísimo Parque de los Caobos…


¿Qué hacer con la condenada bola? Aquí algunas ideas que llegaron por ahi:

“Enviársela a Esteban para que se la ponga de collar!”

“Que Esteban se la ponga de collar y se lance en la fosa de Cariaco”

“Yo sugiero que metamos adentro a Esteban, Jorge Rodríguez y a todos los ministros y los ponemos a rodar hasta Caucagua”

“Que se la donen a Fuerte Tiuna para que nuestros militares tengan al menos una bola...”

“Llevémosla a la Serie del Caribe y se tira como el primer lanzamiento… Claro, como catcher ponemos a Esteban de Jesús”

“La llevamos a la Asamblea Nacional, con la bola sustituimos la cúpula del edificio y con el hilo luminoso conectamos a los diputados”

“Prestémosle la bola a Los Leones del Caracas para ver si de ese tamaño si la atrapan”,

“Las de Esteban están perdidas, por lo gordo, así que envíensela para que tenga una cuando tenga que reconocer que está equivocado”

“La ponemos en el foyer y que la gente venga y la sobe para que se cumplan sus deseos”

“Esa bola es emblemática, la he visto allí por años, que tal si se coloca cerca de uno de los principales estadium del país. O que la adecúen para transformarla en un kiosko para expender bebidas..."

“Yo la colocaría en una redoma como una fuente”

“Yo de la convertiría en transbordador espacial y metemos a Esteban y a su comitiva pa’ mandarlos pal co..!”

“Podemos ponerla en un patio y usarla como la ruedita de ejercicio de los hamster”

“La podemos poner en un súper árbol de navidad”

”Yo opino que la reservemos para ponérsela de grillos en el pie a Esteban cuando lo metamos preso.... Seria divertido verlo asfaltando la calles de Caracas con la bola en el pie!!”

“Metemos a Esteban adentro y la dejamos rodar desde el Guarairarepano...por ahi pa' bajo! Luego lo sacamos para ver si quedó mareao!”

“Ponerla como terraza en un bar, o la convertimos en una sala de fiestas, o en varios salones de reuniones o en salas para centro de estudios”

“La podemos usar como autobús. La ponemos en la autopista, nos metemos adentro y rodamos como una bigfoot. Se acabaron las colas”

“Sala de conciertos, discoteca temática por pisos…”

“La ponemos de habitación-observatorio en la azotea del Aladín (360•) tarifa Diamante…”.

“Convertirla en una Balsa Trono para mandar a Esteban a Cuba”

“Amarrar a Esteban a ella y dejarla caer por la bajada de Tazón”

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